El capitel del romano ‘crystal’ vuelve a la luz | Cultura
Los romanos daban un enorme valor a une yeso traslúcido que denominaban lapislázuli especular. Les servía, a modo de cristal, para fabricar ventanas y puertas. Aunque había minas en diversos lugares del imperio (Chipre, Turquía o Grecia), las mayores ―hasta 50― y con material de mejor calidad se encontraron en el entorno de la ciudad de Segóbriga (Saelices, Cuenca), en 150 kilómetros . Esto propició el nacimiento de una poderosa aristocracia local que financió el embellecimiento de la urbe y la dote de varias plazas públicas, conjuntos termales y tres edificios para espectáculos (teatro, anfiteatro y circo). Ahora, Rosario Cebrián,…