Duki se proclama ídolo generacional en un barrotado WiZink | Cultura
Y apareció Quevedo y el WiZink echaba fuego; y no solo por las llamaradas que escupía la parte delantera del escenario. Ahí estaba una imagen que es la foto de una generación, la de la juventud actual: el canario y el argentino Duki, dos veinteañeros cantando reguetón ("si quieren frontear, gata tengo un montón") y 15.000 jóvenes bailando, felices, con el ritmo de este tiempo corriendo por sus cuerpos. El hijo de Guille, como Duki canta orgulloso reclamando a su padre, tomó anoche Madrid en un concierto con una carga importante de sociología y con Quevedo de invitado en una…