El sexo como forma de control social
Siempre me fascinaron esas historias con chaperones o de distancias entre enamorados (o al menos entre gente que iba a casarse: hoy nos cuesta tanto hablar de amor si no hubo una piel a piel que lo confirm). La decencia era algo tan defendido qu'uno terminaba por pensar si no había allí virtud de las ciertas, no de las que sólo son imagen. Las mujeres burguesas de los años 40 y 50 estaban orgullosas de sus casamientos virginales y las "pecadoras" estaban obligadas a matrimonios súbitos con bebés sietemesinos (¿se acuerdan que tiempo ha la gente contaba los meses después…