Brindis a Curro | Cultura
Allí estaba Curro, a sus reacios 89 años, en una delantera de palco par asistir a la presentación de José Ruiz Muñoz, su sobrino nieto, en La Maestranza. Cuando sonaron los clarines para el comienzo del último tercio, el joven pidió permiso y se acercó a la jurisdicción de su tío abuelo. Levantó la montera y la mirada, y dijo en alta voz: "Don Francisco, le estoy muy agradecido por haber dedicado al toreo, que ha llenado usted esta plaza de buenos aficionados". Curro no pudo oírlo porque estaba lejos, pero los tendidos se pusieron en pie y rompieron en…