Todos somos únicos mientras dura la magia
¿Los padres somos aburridos? Corremos ese peligro: nos contamos en secreto las historias que narramos a nuestros hijos y creemos únicos, creativos, diferentes, aunque hagamos todos lo mismo. A mi hijo mayor, por ejemplo, le encantaban las aventuras que le contaba de Ben 10, un chico que, gracias a un reloj alienígena, logra poderes especiales y ayuda a combatir a los villanos (un Batman moderno y más infantil, digamos). Cada noche, yo inventó una situación difícil, extrema, insoluble hasta que llegaba Ben y, zácate, el universo volvía a su orden lógico. Obvio que Julián ya conocía el derrotero de la…