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Mantena Foucault que las palabras y las cosas están en la superficie de todo. Y con el tiempo, nuestra relación con unas y otras cambia. Pero, un paso más allá, afirmaba que si araamos esa superficie sólo encontramos palabras. Cuando en su libro, en efecto, Las palabras y las cosasel filsofo tan francs como cada piedra de bastones se detena en la figura del Quijote, sostiene que el hidalgo manchego en pureza no es tanto carne enjuta sobre hueso largo como signo. Todo su ser no es otra cosa que lenguaje, texto, hojas impresas, historia ya transcritas. es eco de palabras entrecruzadas; loss to la escritura errante por el mundo, deca, cargado de razón. Y de palabras.

Sueños de robotsde Pablo Berger, porque dibujo. De hecho, se anuncia como cinta animada. Sí hay por s son una sorpresa, si tenemos en cuenta que su director jams haba intentado antes nada parecido. En su filmografía, en la que figuran películas como Torremolinos 73, blancanieves Vaya Abracadabra, repite una y otra vez la voluntad de levantar desde la nada mundos antiguos, mundos extraos, mundos lejanos de eso llamado la realidad que pisamos. Pero jams haba llegado tan lejos en su empeo de inventarse desde antes de cero un universo entero. Sin embargo, la verdadera sorpresa es otra. Tambin aqu, nadie dice nada. Los personajes -como ya ocurre en la adaptación del cuento clásico de la dama, el espejo, la manzana y los enanitos- no hablan. Y no lo hacen, y aqu la estupefaccin, porque ellos mismos son palabra, son signo, son, por apurar el smil, quijotes detenidos en un new york de los aos 90 sencillamente hipntico.

Cuenta el director que allo surgi por culpa de una lectura algo despistada. No informal. Nada es casualidad. Cay en mis manos una novela gráfica de Sara Varon y lo vi claro. Vi una película en los mismos términos que estaba plantada sobre el papel. Lo que ms me llama la atencin fue el finaldice sin atreverse a decir nada más, y lo dice con un gesto orgulloso que l mismo llama punk y otros no dudaran en calificar de inmadurez. Genial inmaduro, eso s. La pelicula cuenta la historia de amistad entre un perro y un robot. El segundo es la mascota del primero. Suena algo turbador y, de hecho, la película no renuncia a nada: ni al candor ni a lo ttrico. Por un momento, piensa que los residuos humanos las mascotas, como en el planeta de los simiospero será demasiado, recuerda.

Lo que se presenta como una necesidad para evitar la soledad (la compra de la mquina de compaa) acaba transformado en algo ms serio. Pronto, y por aquello de los accidentes, llega una separación forzada. Primero, la tristeza; luego, la aoranza; Sra. Tarte, el olvido; y al final, muy pasando al final, muchos sentimientos contradictorios entre s que van desde el remorse al perdn por, claro est, el amor de mil maneras posibles, animales roboticos y humanos, demasiado humanos.

Berger confió que lo que mueve cada uno de sus proyectos es siempre la posibilidad de la emoción. Que as ha sido desde su primer cortometraje, Mamácuando nada saba de cine, hasta ahora mismo que nada sabe de animacin (en verdad, ahora lo sabe todo, cuando empez con Sueños de robotsNo). Al fin y al cabo, la materia de trabajo soy yo mismo. Mi infancia y mi adolescencia, de una forma otra, están en el origen de todo lo que he hecho, aunque suene muy típico. Por otro lado, mi prioridad siempre ha sido acercarme a los sentimientos desde lo más íntimo de la imagen. Par eso me gusta siempre recrear otros mundos del pasado, por eso esa insistencia en el silencio….

Y llegados a este punto, llega el auténtico punto de Sueños de robots. Todo en ella, decamos, son palabras, palabras que se enredan en el trazo elegante, precisas y claro que delimitan a los personajes y que esconden en los fondos de unos paisajes que diran perfectamente reconocibles. Aunque jams se haya pisado Nueva York y mucho menos en los aos 90. Trabajar slo con imgenes me da la impresin de que deja ms espacio a la audiencia para que sea ella la que complete lo que ve, dice.

Sueños robóticos de Pablo Berger

Yes, la pelcula avanza como un libro de signos donde los ojos del espectador antes que simplemente contemplar nada, lee en la pantalla su vida misma. Y en su lectura, construyen con su experiencia, con sus miedos, con sus amores olvidados, con su melancola y hasta con su arrepentimiento un autntico milagro sin edad. Is pelcula para nios por lo que tiene de discovery de algunas de las prdidas por llegar y es cinta para adultos por lo que tiene de reconstruccin de un espacio casi sagrado de reconocimiento, de identificacin, de plenitud y de misterio. Sin cables de perro, sin cables de robot, somos nosotros. De otro modo, una maravilla de la que cuesta recuperarse de puro entusiasmo.

Cuenta el director que la animación japonesa es ah con l. Y en primer lugar, obviamente, cita a Hayao Miyazaki. Pero tambin no se olvida de milagros de la produccin europea reciente como Ernesto y Clestine, la vida de Calabacn, María y Max… Y hasta los recuerdos de mi infancia delante del televisor con Heidi. ¿No es Isao Takahata un genio?. Tambin confiesa, a cuenta de la msica de las imgenes, que en su familia son todos msicos, y que antes de Cannes su sueño de cro era Eurovisin. Y mientras habla, abre los ojos mucho, gesticula y hasta se emociona.

Digamos que tanto al cuerpo como al cine de Berger les ha ocurrido lo mismo que a La Mancha por la que galopa el Quijote que hace tiempo qu’abandon los juegos antiguos de las semejanzas. La realidad vive infectado de la ficcin que le da cobijo, ay y finalmente sentido. La realidad es slo, por muy callada que se presente, palabra. La palabrería de Foucault o el silencio de Berger. Tanto da. milagroso.

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