Tras el anuncio del fallecimiento de Joseph Ratzinger a los 95 años, ha comenzado una cascada de reacciones desde múltiples brotes, del religioso al político. Una de las más destacadas ha sido la de la primera ministra italiana, Georgia Meloni, líder del partido ultraderechista Hermanos de Italia, que en su cuenta de Twitter ha lamentado la muerte de Benedicto XVI, al que califica de “gigante de la fe y de la razón”, ensalzando así a un tiempo su lado religioso y su altura teológica. «Puso su vida al servicio de la Iglesia universal y habló, y seguirá hablando, al corazón ya la mente de los hombres con la profundidad espiritual, cultural e intelectual de su Magisterio», escribe el líder italiano. También lo ensalza como «una gran figura de la Historia que la Historia nunca olvidará» confirmó allí que ha comunicado al Vaticano que el Gobierno italiano comparte el dolor por la muerte del papa emérito.

Desde el país natal de Benedicto XVI, el canciller alemán, Olaf Scholz, ha lamentado en la cuenta de Twitter como jefe de Gobierno, la pérdida de una «figura destacada» de la Iglesia católica y un «teólogo inteligente», aunque también destaca su “personalidad controvertida”. El líder socialdemócrata alemán, en todos los casos, recuerda que Ratzinger, como «papa alemán» será un líder especial para muchas personas, no solo en su país de origen. Finalmente, escribe que sus “pensamientos están con el papa Francisco”.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se ha declarado «entristecida» por la muerte de Joseph Ratzinger, de quien ha destacado su renuncia al Pontificado como «potente señal». «Se vio a sí mismo en primer lugar como servidor de Dios y de su Iglesia», explica el líder del Ejecutivo comunitario. «Una vez que su fuerza física se vaneció, siguió sirviendo a través de la fuerza de sus oraciones», concluye Von der Leyen.

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En España, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha difundido este sábado una nota en la que destacan, en estos “momentos dolorosos”, la relación del papa emérito con España, país que visitó en varias ocasiones durante su pontificado (en 2005, 2010 2011), información JA Aunion. “Dejó una profunda huella en los corazones de los católicos de toda España. Durante sus ocho años de pontificado, reconoció la labor de la Iglesia española y alentó en su fe en numerosas ocasiones, con sus gestos, discursos, actos y visitas a nuestro país. El comunicado destaca además que Ratzinger aprobó en 2007 la proclamación como beatos de 498 españoles considerados como «mártires de la persecución religiosa en España en el siglo XX». Se trata, según añade la nota, de «la mayor beatificación que ha tenido lugar en la historia de la Iglesia».

El arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Carlos Osoro, ha destacado, en un mensaje en Twitter, las virtudes como Papa de Joseph Ratzinger, como la “pasión por la verdad, en la transmisión de la fe y un profundo amor en la iglesia».

También las primeras figuras de la política en España han comenzado a emitir mensajes de condolencia por el fallecimiento del emérito Benedicto XVI. Uno de los primeros a sido el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que publicó en Twitter un mensaje con una imagen de una audiencia que concedió a Ratzinger cuando era Papa en ejercicio y en el que expresa su «sentido pesar».

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Por ubsab6

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