Cuando tena 12 aos, a Nacho Blanch le regalaron un tocadiscos por Navidad. Coleccionaba música desde que tenía uso de razón; en un rincón de su cuarto ya acumulaba varios vinilos de su artista favorito, Lady Gaga, aunque no tena dnde reproducirlos. «Con 10 años yo no saba nada de la calidad sonora del formato. Compraba discos simplemente porque eran llamativos, porque molaban». Ahora, con 25, el joven cataln dedica su tiempo libre a la venta de vinos de Wallapop y Vinted. Su trabajo en Amazon le ha permitido, además, ahorrar lo suficiente para reemplazar su viejo tocadiscos de maleta por un equipo profesional de 400 euros. Tambin ha ampliado su coleccin en medio millar de ttulos.
El afn coleccionista de Blanch no es algo excepcional. Juan Carlos Rodríguez, de Tenerife, también recibió su primer tocadiscos como regalo de Navidad hace un par de años, aunque llevaba comprando ceds toda la vida. «Nunca tuvimos un tocadiscos que funcionara en casa, pero siempre me fascinó el formato». Una vez conseguido el aparato en espera, amigos y familiares empezaron a regalarle vinilos en cada ocasión sellada. El primero, recuerda, fue Puestas de sol y lunas llenas por el escenario. Los dos últimos, la reedición de dile al sol de La Oreja de Van Gogh y bellodrama por Ana Mena.
Con 10 años no saba nada de la calidad sonora del formato. Compraba vinilos porque eran vistosos y molaban
Cada vez son ms los jvenes que, frustrados ante la inmaterialidad del transmisión, recurren al formato físico para satisfacer su apetito melmano y su voracidad consumista. Como la ropa, tambin regresa la musica en formato ms antiguo. Muchos de los eleps que compro ya los tengo como ceds, pero luego ves lo bonita que es la esttica de vinilo y te pueden las ganas», reconoce el tinerfeo. La práctica encierra, por tanto, una elevada dosis de fetichismo.
Segn un informe reciente de Luminate – principal fuente de datos sobre el estado de la industria musical a nivel internacional – los miembros de la Generacin Z gastan un 18% más de dinero en música que el oyente promedio y tienen un 27% ms de probabilidad de comprarse un elep, lo que el empujn a las ventas de vinilo en la tima decada. Lo más curioso, sin embargo, es que estas compras no se deben tanto a un deseo de escuchar la música en ese formato, sino a otras cuestiones: ms del 50% de los compradores de vinilo no posee un tocadiscos.
«Quien se compra un elep muestra un grado muy elevado de compromiso con el artista», continúa Antonio Guisasola, presidente de la Asociación de Productores de Música de España (Promusicae). «Lo que busca la gente qu’consume este formato es algo más que la calidad en la escucha. Hay un punto de comercialización y un punto de vinculación emocional con el artista que no se encuentra en YouTube u otras plataformas».
Ambos puntos pueden explicar tomando el ejemplo del vinilo más vendido en 2022, con 945.000 ejemplares. Medianochesde Taylor Swift, está disponible en cuatro colores diferentes, animando a los fans del artista a adquirir todas las versiones para completar la colección, como si de un álbum de cromos se tratase. Bastaron unos minutos para que sus arrasaran las tiendas físicas y digitales con un nico objectivo: hacerse con la tetraloga y ser los primeros en compartir la hazaa en redes sociales. Ni siquiera el precio, que superaba los 50 euros por unidad, consigui disuadirles.
El vinilo ha pasado como de ser un producto de nicho, destinado a comprehends y personas de mediana edad, a an artculo vinculado al femeno fan para (casi) todos los públicos. «Cada vez hay más oferta, sobrio todo en línea, yes algo que a los jvenes nos faltaba. Cuando ibas a una tienda independiente, o incluso a la Fnac hace años, era muy fácil encontrar música de los 70 y 80, pero no tanto algo contemporáneo”, afirmó Blanch.
Hay un punto comercialización y un punto de vinculación emocional con el artista que no se da en las plataformas
El último lustro ha sido testigo de una inversión de las tendencias: ahora el perfil del consumidor «ideal» no es tanto el adulto de 50 y 60 como el veinteaero y treintaero. Comment Guisasola a este respecto que muchos solistas y grupos de msica aprovechan para sacar directamente el lbum en vinilo y, normalmente, «es la gente joven que les sigue quien le da una oportunidad al formato como una forma de conectar con ellos».
Los eleps ms vendidos son, de hecho, el principal indicador de esta transformacin: si en 2010 fueron reediciones de clásicos del pop y el oscilar como los Beatles o Led Zeppelin, el panorama de esta década es muy diferente, con discos actuales copando los primeros puestos de la lista. Rodríguez opinó que el mercado «se ha adaptado a un sector del público muy específico: el consumidor de música comercial que no encontró vinilos de sus grupos favoritos». Para muestra, cinco botones: between los 10 artistas con mayores ventas en 2022 se contraron, además de Taylor Swift, Harry Styles, Olivia Rodrigo, Bad Bunny y The Weeknd.
“El mercado ha visto que hay un film importante para rescatar una industria que se encontró en crisis y que no se trató de cuajar entre el público más joven”, considera Juan Carlos Rodríguez. Sello de que el «motor de la colección musical» se encuentra ahora en el vinilo porque su lanzamiento está plantado como un producto exclusivo: de tirada limitada, firmado o con algún obsequio promocional.
«Mi tesoro más preciado es un set de Lady Gaga formateado por 12 vinilos de su álbum nacido así dentro de una caja de terciopelo azul. heno solo 3.000 copias en todo el mundo«cuenta Manuel Sánchez, gaditano de 28 años, mostrando orgulloso una imagen de la caja con el grabado «2602/3000». y confirmó que la caja de vinilos es «muy cotizada ahora en las webs de segunda mano porque fue una tirada muy limitada «Su precio actual supera los 800, cuadruplicando el original.
Coinciden los entrevistados en qu’poseen un lbum en fsico refuerza la sensacin de propiedad. «La idea de tener en casa algo de tu artista favorito es completamente diferente a pagar una suscripción a un servicio de transmisión. Cuando vas a un concierto, puedes llevarte el disco para intentar que el artista lo firme, es un recuerdo más”, comentó Blanch. Todo ese encanto, esa práctica ritualista, gira en torno a lo material y no tanto a lo virtual. «Yo acostumbraba a comprar vinilos espordicamente, no fue hasta la pandemia cuando decid empezar mi coleccin», cuenta Snchez, quien describe la experiencia de manera casi religiosa, utilizando expresiones como «to feel the msica visually».
El factor nostalgia y la propia romantización del arte del coleccionismo confluyen en el tacto de la cartula y en el aroma de las páginas del libreto. por Rodríguezla calidad del libreto de los ceds se ha visto reducida esencialmente en los ltimos tiempos. «Algunos tienen solo cinco o seis páginas con fotos mal sacadas y ni siquiera incluyen las letras o los créditos de las canciones. caso de los vinilos».
Lo cierto es que, en un mercado físico que sigue menguando, el vinilo se mantiene como pilar fundamental en nuestro pas. 2022 cerr con unas cifras que confirmaban la tendencia al alza de los aos anteriores, as como el sopapaso al ced en términos económicos. En marzo, Promusicae publicó su último balance, cuyos resultados revelaron que los vinilos suponen actualmente el 53% de la facturación del mercado físico hay un valor general anual de 29 millones de euros en España frente a los 26 millones del ced, equivalente al 47% de las ventas.
El motor de la msica en fsico se encuentra ahora en el vinilo porque su lanzamiento est plantado como un producto exclusivo
Afirma Guisasola que el público «está dispuesto a pagar lo que sea por este formato, que atrae tanto a los nostálgicos como a las nuevas generaciones». Nuevas generaciones que antes Motomami, el lbum de Rosala, en la cima de las listas. En el top 5 de vinilos más vendidos en España durante 2022 los acompañan la casa de harry (Estilos de Harry), Medianoches (Taylor Swift), el madrileño(C. Tangana) y la cuarta hoja (Pablo Alborn).
«Hace una década, los discos de estrellas pop como Madonna, Rihanna o Katy Perry no llegaron a España en forma de elefante», recuerda Blanch. «Ahora están reeditando esos lbumes para que la gente de veintitantos podamos tener la msica de nuestra adolescencia en la estantera». En la estantería… o en la pared, porque aquellos coleccionistas sin tocadiscos optan también por comprar vinilos con diseños nicos y rocambolescos para enmarcarlos, en un ejercicio decorativo no apto para cualquier bolsillo. Algo as como los psteres de la gran poppero de lujo.
¿Significa todo esto que la Generación Z va a cancelar en masa sus suscripciones a Apple Music y Spotify para consagrarse por completo a la música en formato físico? por nada. Según el informe de IFPI, el mercado musical global está dominado por las plataformas y se prv que lo siga estando en la próxima década. Aterrizando los datos, casi 17 millones de espaoles usaron uno o varios servicios de transmisión de audio durante 2022, de los cuales 5,2 millones contaban con suscripciones principalun 18% más que en 2021.
Romanticismos y fetiches aparte, los jvenes melmanos conviven con el transmisión en paz y armona. No les cuesta reconocer que, en su da a da, les resulta ms cmodo llevar la msica en el mvil. Dejan los tocadiscos -si lo tienen- para momentos especiales; ratos «de desconexin y disfrute» donde la msica recibe toda su atencin. «Spotify, entre otras cosas, me permite escuchar las canciones meses antes de que salga el disco, hacer listas de reproducción combinando varios artistas y también contener mis gastos. Si fuera por m, estara todas las semanas comprando vinilos, y tampoco es plan» , admite Rodríguez.
Todos describen el coleccionismo de vinilos como un pedaleo cuesta abajo y sin frenos: una vez caes en la tentacin, es imposible sucio del hebilla. Porque, cuando los centenarios se obsesionan con algo, lo llevan al extremo, para bien o para mal. Reconoce Sánchez que es fcil someterse al carro de comprar vinilos por moda Es que, finalmente, todos los artistas sacarán versiones en este formato. «Sin embargo, tienes que estar dispuesto a gasstarte mucho dinero a la larga», advierte. Golpear.
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