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la vida de millones de personas en los barrios populares

la vida de millones de personas en los barrios populares

«¿Quién quiere nacer pobre? ¿Quién pensaría que alguien quiere nacer en pobreza? Cuando no tienes para comer, cuando tu familia no tiene para comer, es muy angustiante. Cuando uno no tiene nada viene y se junta un poco de plastico y va y lo vende y tiene al menos algo para el dia para comer», dice una mujer. Tras ella, otras mujeres, hombres, niñas y niños, revuelven restaurants, bolsas, trapos. Trepan la montaña de basura, volcaderoin busca de algún deseo that the de unos pesos para comer.

es la primera imagen de un video de 15 minutos hecho entre Unicef ​​y La Poderosa, una organización social con presencia en pueblos y asentamientos de todo el país. Junto al video presentado un estudio cualitativo que busca visibilizar las experiencias cotidianas y las historias de vida de mujeres que viven en barrios populares, y sur rol fundamental en el cuidado comunitario de niñas y niños.

La situación de pobreza en los barrios populares se caracteriza «por su persistencia, su reproducción en el tiempo y está asociada a la falta de acceso a derechos y servicios básicos básicos como las condiciones de la vivienda, el hábitat, salud, educación», dice el informa.

La vida en los barrios populares es muy complicada.


La vida en los barrios populares es muy complicada.

«Y se vienen con el platito, oa veces se vienen sin nada y te dicen, señora, ¿me da un plato de comida?, ¿quién le puede decir a un niño que no, anda a traerte un plato, o traete un tupper «cuenta otra mujer.

«In Argentina hay 5687 barrios populares. En el país, una de cada dos chicas y chicos viven en situación de pobreza, es decir, con sus derechos vulnerados. Cerca de siete millones de niñas y niños y adolescentes atravesando esta realidad todos los días – sigue el video-. dejan huellas profundas en las vidas de las infancias y las adolescencias y sus familias«.

«Nuestro imaginamos a esas personitas naciendo y cayendo, de un lado o del otro lado de la linea de la pobreza ¿Dónde caes? ¿Elegís donde caer?«, pregunta una mujer en el video. Otra respuesta: «La diferencia que separa a los que viven en la pobreza ya los que no también está en lo que comen, en cuantas veces se alimenta por dia y con que«, responde otra. «La dignidad de las chicas y los chicos también está en la comida. Más de un millón de niñas, niños y adolescentes en Argentina se saltea una de las comidas diarias«.

Las infancias pueden sufrir muchas carencias cuando se vive en la pobreza.


Las infancias pueden sufrir muchas carencias cuando se vive en la pobreza.

la pobreza

Dos de cada tres niñas y niños de Argentina (66%) son pobres por ingresos o están privados de recursos básicos, como el acceso a la educación, la protección social, a una vivienda o un baño adecuado, al agua o a un seguro habitat, según un nuevo informe de UNICEF sobre pobreza multidimensional presentado este miércoles.

El informe sobre pobreza monetaria y privaciones no monetarias forma parte de una serie de trabajos publicados por UNICEF A partir de 2016, que buscan contribuya a generar evidencia, caracterizar las particularidades de la pobreza en la infancia y plantar recomendaciones para su erradicación. En primer lugar, se complementa con el estudio cualitativo realizado juntos en La Poderosa.

El problema del agua, la vivienda, las cloacas, la seguridad, la falta de urbanización, la falta de electricidad y sus consecuencias, todo está plantado en el informe, con ejemplos concretos: hace frío o hay que cocinar, y no hay gas, entonces se prise fuego, pero si no hay madera se hace con plastico, lo que lleva a que montones de niñas y niños tendrán problemas respiratorios, o sufran el incendio de sus viviendas.

Los testimonios recogidos en el estudio muestran procesos de múltiples sufrimientos, estigmatización y culpa en edades tempranas que cristalizan en momentos críticos que quedan impregnados en las trayectorias de vida. En este contexto – asegura el informe – el trabajo comunitario y redes barriales ocuparon un lugar crucial, que en ocasiones lograron reformular sentidos y salvar vidas».

La falta de oportunidades, de perspectivas de futuro. Ver sufrir a las familias, tener cámara. No hay posibilidad de estudio, ni trabajo. ¿Como sobrevivir? «Los vemos chiquititos, los vemos cómo van creciendo y después vemos cómo los vamos perdiendo, ese es el espanto que queremos transmitir para que esto no pase«, dice una mujer.

las mujeres

Se trata de redes sostenidas principalmente por mujeres que afrontan una triple jornada laboral: trabajo en el mercado, trabajo no remunerado en los hogares y trabajo comunitario. Estas mujeres, que con su trabajo sostienen los comedores y merenderos, los espacios de apoyo escolar, educación y cuidado infantil, cuidado de la salud, de atención de violencia hacia las mujeres y diversidades, no son la mayoría de las veces reconocidas ni remuneradas.

Las mujeres trabajan todo el día, afuera, en sus casas y en el barrio.


Las mujeres trabajan todo el día, afuera, en sus casas y en el barrio.

«El trabajo comunitario liderado y sostenido por las mujeres se construye dia tras dia, armando redes, mediando en la gestión para obtener recursos y imprescindibles lazos de contienda. Ser referente implica trabajo, implica multiplicar voces, implica multiplicar y articular esfuerzos: mujeres en comederos, salitas de salud, apoyando en educación, en las obras. Y la violencia de genero.

Se crean casas de mujeres y disidentes, donde muchas veces se escuchan denuncias de violencia de género y se arman redes de acompañamiento, espacios que dan contención y assoramiento. Las mujeres son víctimas y también testigos, desde muy jóvenes, de diversos tipos de violencias domésticas como la psicológica, la sexual, la física o la económica. «Muchas mujeres dependen económicamente de la persona que las violentas. La compañera no sale sola de ese círculo, la compañera sale con la ayuda de otra compañera. Así salimos, juntas, sino no salimos».

Y los sueños de las mujeres, que son sueños colectivos: «Yo tengo dos hijas mujeres, yo quiero que mañana ellas tengan un futuro mejor, un futuro sin violencia, un futuro sin hambre, un mundo sin hambre«, «Que los chicos a la edad de 5 o 6 años no estén trabajando, que esa edad es para jugar», «Para sonar, si yo tengo que pedir algo sería que esta olla ya no estuviese», «Que cada familia tenga un plato de comida en sa casa».

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Por Betania Malavé