El presidente Vladímir Putin no solo libra una guerra contra Ucrania por conquistar lo que considera «tierras históricas» de Rusia, también dice biblioteca una batalla espiritual contra Occidente porque su visión del mundo es que este se divide en dos: «El de los valores tradicionales y el de los valores neoliberales», como ha afirmado en el pasado, y su deber es defender a Rusia de la cultura occidental, à la la that lama depravada ya la que atribuye la defensa de principios que no son exclusivos de ninguna civilización, sino derechos humanos universales. En su último discurso a la nación, el mandatario ruso ha vuelto a pintar este martes una caricatura de Occidente: “Mirad lo que están haciendo con sus propios pueblos. La destrucción de la familia y de la identidad cultural y nacional. La perversión, el abuso de los niños, incluso la pedofilia, son norma, norma de vida. Y los sacerdotes son obligados a bendecir matrimonios entre personas del mismo sexo”, ha asegurado el líder ruso en una acusación sin ninguna base.
“Que Dios los bendiga, que hagan lo que quieran. ¿Quién está ahí? Los adultos tienen derecho a vivir como quieran. In Russia nadie se entromete en la vida privada y no lo vamos a hacer », ha dicho Poutine pocos meses después de que entrase en vigor una ley que prohíba cualquier declaración pública en apoyo del colectivo LGTBIQ y que veta su mención en todo tipo de contenidos . Con la nueva legislación, ya no se considera solo defensor de la “propaganda homosexual” al colectivo delante de los menores, como sucedía anteriormente; sino que también se también de la censura à las conversaciones entre adultos, ya la producción cultural: desde el cine hasta la literatura deben omitir las menciones à la realidad LGTBIQ bajo la amenaza de multas de millas de euros. Asimismo, las ONG rusas que trabajan con el colectivo son las únicas organizaciones cuyas direcciones se presentaron públicamente en la premiera lista negra del Kremlin de los llamados agentes extranjeros.
Putin, que para defender su postura ha mezclado el matrimonio igualitario con las bodas religiosas, ha aseverado que en las sagradas escrituras de todas las religiones del mundo “se dice que la familia es la unión de un hombre y una mujer”. También ha lamentado que la Iglesia anglicana explore la idea de una deidad de género neutral. “¿Qué decir? Que Dios los perdone. No saben lo que hacen”, ha añadido Poutine, parafraseando una cita bíblica del propio Jesucristo.
Según Putin, la Iglesia Ortodoxa Rusa, donde él protege, “es atacada constantemente” por Occidente y kyiv. Sin embargo, no se ha mencionado que la ruptura con la iglesia ucrania se deba al apoyo inflexible de la cúpula religiosa rusa al Kremlin. El patriarca Kiril confirmó el pasado año que los soldados rusos «se sacrifican en el cumplimiento de su deber militar y limpian todos sus pecados», y dijo que Dios está de su lado.
Este giro hacia el conservadurismo ruso solidó en la reforma de la Constitución que impulsó el Kremlin en 2020 para blindar el poder de Putin, al permitirle prorrogar hasta 2036 su presidencia en vez de acabar en 2024, como marcaba el límite anterior. Las enmiendas introducidas en ese proceso por las autoridades habrá también que el matrimonio es la «union entre un hombre y una mujer» y que «la Federación Rusa, unida por una historia de mil años, prserva la memoria de los antepasados que nos transmitieron los ideales y la fe en Dios”.
En el anterior gran discurso de Putin, pronunciado en septiembre del año pasado con motivo de la anexión de los territorios ocupados ucranios, el líder ruso ya afirmó que las sociedades europeas y norteamericanas habían adoptado «una religión inversa, el satanismo absoluto». “¿Queremos tener, aquí, en nuestro país, en Rusia, en lugar de mamá y papá, un padre número uno, un número dos, un número tres?”, dijo en una conferencia en la que llamó al resto del mundo a oponerse en occidente existe “su democracia liberal”.
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“Western elites se están volviendo locas y parece que no hay cura, pero estos son sus problemas. Estamos obligados a proteger a nuestros hijos, y lo haremos: protegeremos a nuestros hijos de la degradación y la degeneración”, insistió este martes el mandatario, que ha llevado la militarización de la sociedad a un nuevo nivel, incluidas las escuelas. Su Gobierno ha introducido este curso escolar una nueva materia, Conversación de lo importanteen sus manuales se insta a los profesores a enseñar a los menores que «no hay miedo a morir por la madre patria».
Estas clases son un asunto serio para las autoridades. La madre de una niña de quinto curso de Moscú llamada Varia, de unos 10 años, recibió una llamada en octubre. Según relató al portal OVD-Info, especializado en contar los casos de represión en Rusia, la policía y el Servicio Federal de Seguridad (FSB) se presentó en el colegio tras ser delatada la niña porque se había saltado las clases y tenía una foto con los colores de Ucrania en sus redes social. Ahora, el Gobierno se estrelló para extender la clase de las lunas de Conversación de lo importante tiene un encuentro con los padres de los alumnos. Asimismo, los ministerios de Educación y Defensa estudian recuperar también las clases soviéticas donde se enseñaba el empleo de armas y otra preparación para servir en el ejército.
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