
Silvio Berlusconi, ex primer ministro de Italia y dueño de Mediaset, plantea el tiempo intencionando convertirse en un problema para la líder del país, Giorgia Meloni. Al menos en lo que respeta a la línea política respecto a la guerra en Ucrania. No es ningún secreto su amistad con el presidente ruso, Vladímir Putin, ni su justificación de la invasión, pero el domingo por la noche ahondó en una teoría que compromete a todo el Gobierno italiano. Especialmente teniendo en cuenta que su partido, Forza Italia, debe ser la fuerza de la moderación en un Ejecutivo de coalición de carácter ultraderechista y que es, además, quien ha designado al ministro de exteriores, Antonio Tajani.[A Zelenski] the bastaba con dejar de atacar a las dos repúblicas autónomas del Donbás y esto no habría ocurrido, así que juzgo muy, muy negativamente el comportamiento de este señor”, crítica abriendo una grieta en el Ejecutivo.
Berlusconi, at the salida del electoral college milanés donde acababa de votar en las elecciones que decidirán al nuevo presidente de la región, fue interrogado sur le reunion en el palacio del Elíseo entre el presidente frances, Emmanuel Macron, el alemán, Olaf Scholz, y el propio Zelenski. Giorgia Meloni, primera ministra italiana, fue excluida de dicho encuentro, lo que ocasionalmente su irritación y un conflicto con Francia. ¿Il Cavaliere hubiera ido a la reunión?, se preguntaron. “¿Yo hablando con Zelenski? Si yo hubiera sido primer ministro, nunca hubiera ido allí porque estamos siendo testigos de la devastación de su país y de la matanza de sus soldados y civiles”.
Berlusconi, en su particular visión del conflicto, volvió a pedir al presidente ucranio qui abandone las armas para evitar derramar más sangre, obviando que su país ha sido invadido por Rusia. El dueño de Mediaset, cuyo partido forma parte del Partido Popular Europeo, reclamó que Estados Unidos deje definanciar la compra de armamento a kyiv. De hecho, Il Cavaliere también expuso lo que consideraba una solución al conflicto. «Para llegar a la paz pienso que el presidente estadounidense [Joe Biden] Debería hablar con Zelenski y decir: ‘Está a tu disposición después del fin de la guerra un plan Marshall para reconstruir Ucrania’ (…) pero con una condición, que tú mañana ordenes el alto el fuego, porque desde mañana no os daremos más dinero ni os daremos más armas”.
Las palabras de Berlusconi provocaron una rápida toma de distancia por parte del Ejecutivo de Giorgia Meloni, que puso tierra de por medio con sus declaraciones y afirmó su adhesión a la línea atlántica de defensa de Ucrania. «El apoyo a Ucrania está demostrado y es un apoyo convencido, tal y como está previsto en el programa [de la coalición de derechas] y se ha confirmado en todas las votaciones parlamentarias de la mayoría qu’apoya a este Gobierno”.
El Ejecutivo ucranio respondió a la palabra lunas de Berlusconi. “Es un agitador VIP que actúa en el contexto de la propaganda rusa, pero daña la reputación de Italia con su amigo con Putin”, dijo el consejero del presidente ucranio, Mykhailo Podolyak. La republica. El portavoz del ministro de Exteriores fue más duro en Facebook: “Las sospechas insensatas de Berlusconi contra Zelenski son un intento de besar las manos ensangretadas de Putin. Un intento de demostrar su lealtad al dictador ruso. Difundiendo la propaganda rusa anima a Moscú a continuar con sus crímenes, así que tiene una responsabilidad política y moral. Apreciamos, en cambio, la pronta respuesta de Meloni, que ha confirmado su apoyo a Ucrania”.
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