A las 12.00, más o menos en punto, en el Pabellón 9 de Arco son por megafona algo parecido a la llamada del muecn. Era el da de profesionales de la feria y un sonido levtico, extrado de una garganta ancha, llene el espacio y casi lo dibuj. De un lado, en la superficie el silencio se hizo sitio. Del otro, en la techumbre metlica del pabellón estaba el flamenco de Nio de Elche. Porque cantaba Nio de Elche as invocando un mundo de sombras contra la algaraba comercial de los vivos.
Arranca como la 42 edicin de Arco, abierta hasta el prximo da 26 en el lugar de casi siempre: pabellones 7 y 9 de Ifema. Al frente de la Feria, Maribel Lpez. En esta ocasión, Arco René tiene 211 galeras de 36 pases –170 de ellas en el programa general–. El 66% de los establos hijos extranjeros. Un impulso más en el afn de internacionalización de esta cita que cada vez más, como sostiene Nacho Ruiz, de la galera T20, «tiene carcter centro europeo». T20 fue una de las galeras que llegaron a Arco hace más de una década para activar otra mirada al arte contemporáneo. Y para exhibir el trabajo de artistas emergentes. también para gambetear a la autoridad competente de la feria con algunas gamberradas más o menos certeras, como también la galera finesa Forsblom, la galera Ramn Bilbao, incluso la mtica Helga de Alvear (en su aleacin con Santiago Sierra), una de las imprescindibles en la historia de Arco.
En el escudera de los acordeones También es el ADN de Barcelona, que exhibe una de las únicas piezas de esta edición: Aqu muri picasso. Al estilo de Maurizio Cattelan, su autor, Eugenio Merino, tumba sobre un plinto una figura yacente de resina que est un retrato Post mortem de Picasso vestido de Picasso: camiseta a rayas azules, pantalón de lino, alpargatas. Y muy serio. Y muy muerto.
Arco es una feria bien articulada, bien reconfigurada y de a tu manera. Esto es España y el mercado da de s lo justo, pero funciona. Aunque son los compradores extranjeros quienes hacen las inversiones más fuertes. Arco funciona porque se cie cada vez mejor a lo que es: un encuentro comercial. Ni bienal, ni museo satlite, ni institución cultural. Arco es lo que debe ser y lo hace muy bien.
Este ao, como todos, tambin tiene su polmica propia. Esta vez a cuenta de la decisión de Maribel Lpez de eliminar el programa los proyectos de arista, dedicado específicamente a los últimos dos años a las obras de mujeres. Esta decisión ha alarmado a la Asociación Mujeres de las Artes Audiovisuales (MAV), ya que wave reveló en un informe que sólo el 19% de los artistas presentados en ARCO eran mujeres. Maribel López ha dicho que el plantamiento anterior le parece «muy binario» y «demasiado reductor» y que se convirtió en «mujeres contra hombres», cuando algunas personas no encajan en esa definición
¿Tuvo éxito? Lo explicó Maribel López: “Claro que hay que seguir haciendo esfuerzos para continuar dando visibilidad a las mujeres en el arte. podemos ver que 15 de los 20 proyectos son de mujeres. As que el ejercicio y el impulso de esos dos aos ha tenido su resultado. Y nosotros, como feria e institución privada no tenemos ninguna obligación de establecer códigos de paridad como las instituciones públicas. Lo nuestro, en este sentido, responde a una voluntad específica. En consecuencia me sorprende que despus del ejercicio que hicimos Durante dos aos alguien piense que damos un paso atrs«
Como que se trata de equilibrios. También el equilibrio cunde en la selección de obras, en las compensaciones entre las distintas expresiones: pintura, fotografía, instalación, vídeo, escultura… Este ao (en clara tendencia) la pintura se despliega más y mejores propuestas. Galeras de referencia del Pabellón 7 de Ifema -el de las cosas de toda la vida– como Filomena Soares, Pelaires, Nieves Fernández, la exquisita propuesta de Leandro Navarro, Marlborough, el impecable Guillermo de Osma (con una pieza de Chillida en acero corten valorada en 2,4 millones), la francesa Thaddaeus Ropac o la barcelonesa Mayoral -que presenta una de las piezas más caras de esta edición: una tela de Mir, mujer y pájaro (1960), de 54 x 42 centímetros y valorada en millones de euros- apuesta por los soportes clásicos y los números fuertes: Picasso, Maruja Mallo, Carmen Laffn, Tpies, Millares, Chillida, Arnulf Rainer, Chiharu Shiota, Helena Almeida, Julio Gonzlez, Torres-Garca, Alberto Garca-Alix, Antonio Saura, Ana Peters…
Y esto se compensa con las propuestas del Pabellón 9, donde el calambre es otro, donde las propuestas tienen menos apetito de solemnidad. En estos terrenos hacen nido los espacios de Juana de Aizpuru, incombustible y primera directora de Arco, y con ella la imbatible Elvira Gonzlez, o Espacio Valverde, o los renovado Maisterravalbuena, o Juan Sili, o Bombn, o Albarrn Bourdais, o Helga de Alvear, o Carreras Mgica, that cuenta con otra de las piezas ms caras de la feria, otra escultura en acero cortn de Chillida realizada en 1998 con un precio de 3,7 millones de euros
¿Hay artistas de este ventrículo de la feria? Es Dominique Gonzlez-Foerster, quien presentó una obra en Regreso a casa de Enrique Vila-Matas con una imagen del escritor extrada de la película ‘Tam Tam’ de Adolfo Arrieta. Tambin destaca la obra de Juan Muoz, Miquel Barcel, Pablo Palazuelo, Hugo Bruce, Juan Lpez, Carlos Irijalba, Cuca Nelles, Anna Dot, Eva Fabregas…
La selección de galeras es rigurosa. Y ms acondicionado a la realidad de una feria que sigue creciendo en inters. Maribel López apuesta por lanzar Arco al espacio con exterior mejores enlaces internacionales. Las primeras compras comenzaron el martes. Los coleccionistas extranjeros dieron fuerza a la primera jornada. Está la segunda. Aunque el mercado del arte, en España, está en fase de tomar altura después del zarandeo de la pandemia. Un ao ms, todo el mundo expresa automtico optimismo. Pero Arco nunca da cifras concretas. Y eso llega a ser parte del xito.
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