Rusia recrudece sus ataques con misiles sobre Ucrania. Con el frente de batalla estancado en una dura guerra de desgaste, el Kremlin ha lanzado este martes una nueva gran oleada de misiles sobre Kiev, la región y la capital, y Járkov, la segunda ciudad ucrania antes de la invasión. Hay al menos cuatro muertos y 92 heridos por los efectos de los bombardeos, la mayoría rechazados por los sistemas de defensa antimisiles que Occidente ha proporcionado al Gobierno de Volodímir Zelenski. El nuevo ataque, uno de los mayores que se recuerda en Kiev desde el inicio de la guerra a gran escala, llega después de que el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, prometiera el lunes que el bombardeo sobre Bélgorod y otras ciudades del suroeste de Rusia “no quedaría impune”. Zelenski ha asegurado que Moscú ha lanzado casi un centenar de misiles de varios tipos —al menos 60 de ellos en la región de Kiev— y que unos 70 han sido interceptados. “Rusia responderá por cada vida arrebatada”, ha prometido en un mensaje en sus redes sociales.

Las fuerzas de Moscú, que han puesto el foco en infraestructura civil y energética de nuevo, buscan mermar las reservas de defensa antiaéreas de Ucrania ahora que el apoyo de EE UU flaquea por las luchas internas y el Congreso tiene bloqueados 61.000 millones de dólares (55.000 millones de euros) en fondos que Kiev puede usar parcialmente para ayuda militar.

En Kiev, donde un enjambre de drones bomba han tratado de saturar las defensas aéreas durante la madrugada, restos de un misil interceptado han incendiado varios bloques de apartamentos. Hay al menos una veintena de personas heridas, según el alcalde, Vitali Klitschko. Los servicios de emergencia tratan de rescatar a personas bajo los escombros de uno de los edificios destruidos. Gran parte de los habitantes de la capital se han despertado este martes con las sirenas que avisan de los ataques. Después, se han registrado potentes explosiones que han hecho retumbar las paredes y los cristales de muchos edificios de Kiev.

250.000 personas sin electricidad

Rusia ha atacado, además, un almacén y una infraestructura energética, según las autoridades ucranias y sembrado de escombros varias partes de la ciudad. Algunos barrios de la capital se han quedado sin electricidad y sin agua. El Kremlin vuelve a usar el invierno como arma de guerra para tratar de romper la resistencia de la ciudadanía ucrania que va a entrar en su tercer año de guerra a gran escala. Hay 250.000 personas sin electricidad. En otra localidad de la región de Kiev, dos personas han muerto en el incendio de su casa afectada por los bombardeos.

El de este martes es el segundo ataque masivo combinado con drones bomba y misiles sobre Ucrania en pocos días. El viernes, cuando los ucranios se preparaban para las celebraciones de año nuevo y después de sufrir un gran revés cuando Kiev destruyó otro de sus buques de guerra en el mar Negro, Rusia castigó duramente ciudades de todo el país con bombardeos que causaron la muerte de unas 50 personas, según el último balance. El sábado, 24 personas murieron por los ataques sobre Bélgorod, Briansk y otras ciudades del suroeste de Rusia que Ucrania no se ha atribuido directamente, aunque varias fuentes ucranias lo han confirmado a RBC Ucrania y a la BBC.

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Polonia, que el viernes informó de que un misil ruso había entrado en su espacio aéreo durante unos minutos mientras se producía el ataque masivo sobre Ucrania, ha desplegado este viernes cazas F-16 y un avión cisterna para proteger sus cielos, según las autoridades polacas.

En Járkov, una ciudad de mayoría de rusófona al este de Ucrania, hay decenas de heridos por los ataques rusos de este martes. Hay un muerto y al menos 41 heridos, según el alcalde, Igor Tereshkov, que ha asegurado que los bombardeos han afectado fundamentalmente a bloques de viviendas.

Antes de la lluvia de misiles, las fuerzas aéreas ucranias aseguraron que habían derribado 35 drones bomba sobre varias ciudades del país. Rusia suele usar los enjambres de drones para probar y abrumar las defensas antiaéreas ucranias antes de lanzar oleadas de misiles, como ha sucedido este martes. A primeras horas de la mañana aún continuaban las alertas por ataques en Kiev, Járkov, Dnipró y otras ciudades de Ucrania que el lunes, para empezar el año resistieron a una oleada récord de 90 drones bomba, la gran mayoría interceptados.

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